«Mi padre abandonó a la familia cuando yo nací»: Gabriel Jesús

Por Cesar Cardozo
GUARDIOLA

La gran historia de superación personal que ha tenido el jugador brasileño, Gabriel Jesús. El delantero del Manchester City fue la gran figura de su equipo, en la goleada de su equipo, donde le marcó cuatro goles al Watford. «Mi padre abandonó a la familia cuando yo nací».

Manchester City continua en la cima de la Premier League, gracias al gran rendimiento que tuvo Gabriel Jesús en el partido frente al Watford. El brasileño se despachó con cuatro goles, aumentando la diferencia de gol para su equipo y reafirmando el liderato de la Premier League con 80 puntos, uno más que el Liverpool, quien tiene 79 unidades. El español Pep Guardiola se refirió al gran rendimiento del delantero:

«La energía que tiene Gabriel en sus movimientos es similar a la de Stoichkov. Ya he dicho antes que si hay una persona en el mundo del fútbol que se merece noches como estas es él. Estoy seguro que no hay una nadie en la plantilla, el cuerpo técnico, los ayudantes, todas las personas que lo conocen, que no estén felices por él».

Frente a la presente temporada, el ex D.T del Barcelona destacó la gran temporada del brasileño:

«No necesita marcar cuatro goles para que yo sepa que tiene una capacidad increíble. Tendrá una larga y exitosa carrera. Mucha gente…bueno, creo que muchos ya se han dado cuenta de lo que es capaz de hacer, sin el balón, no importa la posición, delantero, extremo. Es un jugador tan joven. Estamos encantados con él. Es tan generoso y cuando te comportas siempre de manera positiva y ayudas, al final la vida, el fútbol, te da lo que mereces»

Entre lágrimas el jugador destacó todas las dificultades por las que ha tenido que pasar, para llegar a su gran rendimiento en el fútbol profesional:

«Mi padre abandonó a la familia cuando yo nací, por lo que mi madre trabajaba todos los días para mantenernos a mí y a mis hermanos. Todo comienza con Clube Pequeninos. Y en realidad es mucho más que un club de fútbol. No pienses en playas y palmeras y todo eso. Nuestro campo estaba a las afueras de una prisión militar. El campo era solo tierra, no había césped y estaba rodeado por todos estos grandes pinos. Las únicas personas que jugaban allí además de los niños eran los policías de la prisión».